La situación que vivimos para evitar el avance del COVID-19 nos mantiene aislados. En la mayoría de los casos, debemos salir sólo por cuestiones esenciales: comprar alimentos, ir a la farmacia y algunos pueden asistir a sus lugares de trabajo. Frente a este escenario, se hizo evidente lo fundamental del uso de tecnologías: el consumo online se puso a la orden del día.

Esto sin dudas también se verificó en el ámbito de la salud: cada vez más se notó la necesidad de la atención médica a distancia. Ya sea para protegerse de la exposición o para no colapsar el sistema, las visitas a los centros de salud se redujeron al mínimo.

La pandemia nos demostró la necesidad de las prestaciones de servicios de manera remota y sin dudas, las protagonistas en estos tiempos son el sistema de telemedicina y las recetas médicas virtuales.

¿De qué se tratan estas tecnologías?

En el caso de la telemedicina, una de sus particularidades es la democratización del acceso a la salud, es decir, permite ajustar la desigual distribución de profesionales y establecimientos en nuestro país, y poder llevar salud a cada rincón de Argentina.

Cuando pensamos en medicina virtual pensamos en consultas online, pero la telemedicina abarca mucho más que eso. Este servicio ahorra tiempo, pero también ayuda a evitar posibles contagios que pueden aparecer en las guardias y las internaciones hospitalarias. Además de diagnósticos y tratamientos, se busca la aplicación de sistemas de monitoreo para pacientes a larga distancia. 

Si bien la telemedicina no logrará sustituir completamente a lo presencial, la idea de tener a la mano una plataforma donde conseguir diferentes tipos de servicios médicos, en distintas especialidades, nos propone una evolución hacia la medicina del futuro. 

En cuanto a las Recetas Médicas Electrónicas, existen diferentes debates. Los principales cuestionamientos a este sistema son la amplitud del concepto “medicamento” y la cantidad de establecimientos que estarán habilitados a recibir estas recetas. Dejando las controversias de lado, un sistema electrónico de prescripciones virtuales ayudaría a mantener un registro limpio y evitar las confusiones, también aceleraría el proceso de distribución de medicamentos y contribuiría con la minimización de la contaminación. 

El acceso a la salud como política pública

La relevancia de este tema es tal que en muchas legislaturas del país se están proponiendo leyes para su regulación. Además de las que están avanzando en el Congreso Nacional, tanto en la Ciudad como en la Provincia de Buenos Aires se está debatiendo sobre esto. Por suerte, a lo largo del país entendieron la necesidad de regular el acceso integral a la telemedicina y las recetas virtuales. 

La mayoría de las iniciativas lo que proponen es que se apliquen los sistemas de medicina a distancia, además de sistemas que manejen las prescripciones virtuales e historias clínicas. Si son aprobados, ayudarán a los ciudadanos a conseguir un sistema de salud más justo y federal. 

Desde la Cámara de Empresas de Internación Domiciliaria de la Provincia de Buenos Aires (CAMEID) acompañamos y apoyamos a los impulsores de estos proyectos, y esperamos ver sus resultados aplicados en todo el país. 

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