Las molestias en la espalda son una de las afecciones que más padecen las personas a lo largo de sus vidas. Tal es así que en muchos casos se termina por naturalizar el dolor, restándole importancia. Esto implica un grave riesgo, ya que existen anomalías que pueden agravarse si no son detectadas a tiempo, hasta convertirse en crónicas.

Una de estas patologías es la espondilitis anquilosante, una forma crónica de artritis que se caracteriza por la inflamación, principalmente de las articulaciones de la columna, las articulaciones entre el hueso sacro y el ilíaco y las caderas.

Si bien la causa de esta enfermedad no es conocida, muchos especialistas afirman que es autoinmune y su origen es hereditario. Suele manifestarse entre los 18 años y los 45, y su incidencia es mayor en los hombres En las mujeres que la padecen, por el contrario, suele manifestarse de manera más leve, lo que dificulta su diagnóstico.

Señales de alerta

Por el tipo de síntomas que presenta, en ocasiones ocurre que se confunde con malestares más habituales, como por ejemplo la lumbalgia. Por ese motivo, la Sociedad Internacional de Espondiloartritis elaboró un cuestionario con 5 criterios para considerar que el dolor de espalda puede deberse a una espondilitis:

¿El dolor comenzó antes de los 40 años?
¿Mejora dolor de espalda con la actividad o el movimiento?
¿El dolor de espalda aumenta cuando descansas?
¿El dolor de espalda te despierta por la noche y te obliga a levantarte?
¿El dolor de espalda se ha ido incrementando gradualmente?

Asimismo, se recomienda a quienes tienen entre 18 y 45 años, sufren dolor de espalda por tres meses o más y cumplen con 4 de los 5 criterios planteados, consulten con un reumatólogo.

Los síntomas

Los síntomas más comunes de la enfermedad son los dolores nocturnos y la pérdida de movilidad en la región lumbar; la inflamación ocular -que aparece de golpe y genera visión borrosa- y el daño en las válvulas cardíacas. En otras ocasiones, la espondilitis anquilosante precede al desarrollo de una enfermedad inflamatoria intestinal -causando diarrea, cólicos y anemia-. Algunos pacientes pueden presentar fiebre elevada, fatiga y pérdida de peso. En los casos más avanzados, la elasticidad del tórax se puede reducir y provocar problemas en la función pulmonar.

Por otro lado, en las fases en las que la espondilitis remite, el paciente no presenta signos de la enfermedad y puede desempeñar normalmente su vida cotidiana.

Los cuidados de la espalda en internación domiciliaria

Al ser crónica, la espondilitis anquilosante no tiene cura, sin embargo, puede ser tratada con el fin de minimizar y retrasar su avance. Dentro de nuestros equipos de profesionales de la salud que atienden a pacientes con internación domiciliaria contamos con especialistas dedicados a este tipo de patologías, logrando aliviar los dolores frecuentes de quienes la padecen.

Esta enfermedad puede ser tratada llevando un estilo de vida saludable y realizando ejercicios físicos que, preferentemente, no requieran un esfuerzo excesivo. Lo recomendado es caminar, nadar y andar en bicicleta, entre otras actividades y, siempre, con supervisión médica.

También hay un tipo de tratamiento farmacológico. En general, se recetan antiinflamatorios y analgésicos que ayudan a aliviar el dolor y reducir la inflamación articular. De esta manera se conseguirá una mejora en la calidad de vida de los pacientes.

Cómo prevenir

Si bien no es posible prevenir esta enfermedad, la realización de ejercicios tiene un impacto positivo en su desarrollo. Lo ideal son las acciones que fomenten la movilidad de la columna vertebral y fortalezcan la musculatura de la espalda, ya que ayudan a postergar la rigidez de la columna, generando un beneficio futuro.

Atravesar una enfermedad crónica no necesariamente tiene que ser sinónimo de dolor y postración. Así lo entendemos quienes integramos la Cámara de Empresas de Internación Domiciliaria de la Provincia de Buenos Aires (CAMEID) y por eso hacemos hincapié en la importancia de llevar una vida saludable y realizar acciones que permitan mejorar el bienestar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s